POR QUÉ VOTAR A LOS CANDIDATOS DE GUSTAVO SÁENZ: EL FEDERALISMO COMO PROYECTO POLÍTICO
Una elección que trasciende las urnas y define el lugar del norte en la Argentina que viene.
Las elecciones no solo miden candidatos. Miden rumbos. Miden proyectos. En Salta, votar a los candidatos de Gustavo Sáenz y del frente “Primero los Salteños” es votar por una concepción del poder profundamente federal, donde las decisiones no se toman desde los despachos porteños, sino desde el territorio, con los pies en la tierra y la mirada puesta en la gente.
Durante años, los gobiernos nacionales —de distintos signos políticos— han tratado al norte argentino como una periferia: un lugar de paso, un territorio de promesas, una postal de desigualdades. Sáenz, con sus aciertos y errores, logró romper ese molde. Construyó una forma de hacer política con raíz provincial y con una narrativa de orgullo salteño que volvió a poner en el centro algo esencial: la dignidad de pertenecer a una provincia con voz propia.
Los candidatos de “Primero los Salteños” encarnan esa idea. No se presentan como representantes de una estructura partidaria nacional, sino como voceros de un modelo provincial que busca autonomía, respeto y equilibrio en la distribución del poder.Esa diferencia, aunque parezca sutil, es profundamente política: mientras otros candidatos repiten consignas que llegan desde Buenos Aires, los de Sáenz hablan desde la realidad concreta de los salteños —del agua que falta, de las rutas que se construyen, de los pueblos que crecen cuando hay presencia del Estado.
Votar por ellos es apostar a un proyecto que intenta construir poder desde las provincias hacia la Nación, y no al revés. Es entender que el futuro del federalismo argentino depende de que provincias como Salta consoliden liderazgos propios, con peso político y capacidad de negociación real en el Congreso.
El norte no puede seguir dependiendo de la buena voluntad del centro. Necesita representantes con una visión clara de desarrollo, con la madurez de gestionar recursos y con la convicción de defender la identidad salteña sin sometimientos partidarios.
En tiempos donde la política nacional se devora a sí misma en disputas estériles, el proyecto de Gustavo Sáenz ofrece una salida posible: la del trabajo, la cercanía y la gestión con sentido humano.Votar a sus candidatos no es solo un acto de respaldo. Es una forma de decir que Salta existe, que no se calla y que está dispuesta a decidir su propio destino.
