EL SENADO APROBÓ LA REFORMA DE LA LEY DE GLACIARES Y EL GOBIERNO CELEBRA UN TRIUNFO CLAVE
La modificación busca facilitar inversiones productivas en zonas de influencia glaciar y abre un fuerte debate político y ambiental en el país.
El Senado de la Nación aprobó la reforma de la Ley de Glaciares, una iniciativa impulsada por el Gobierno nacional que apunta a modificar el régimen vigente para permitir mayores posibilidades de desarrollo productivo en áreas vinculadas al ambiente glaciar y periglacial.
La sanción generó un clima de euforia dentro del oficialismo, que considera la medida un paso fundamental para atraer inversiones, especialmente en sectores estratégicos como la minería y la energía, en un contexto donde el Ejecutivo busca reactivar la economía y generar crecimiento.
Sin embargo, la aprobación también reavivó el debate político y ambiental, ya que distintos sectores de la oposición, organizaciones ambientalistas y especialistas advirtieron sobre posibles riesgos para reservas de agua dulce y ecosistemas sensibles.
La normativa original, aprobada en 2010, establecía restricciones a la actividad industrial en zonas glaciares con el objetivo de proteger recursos hídricos estratégicos. La reforma introduce cambios que buscan compatibilizar la protección ambiental con el desarrollo económico.
El impacto de la nueva legislación podría ser significativo en varias provincias cordilleranas, donde existen proyectos vinculados a recursos naturales y actividades extractivas que dependen del marco regulatorio nacional.
Analistas coinciden en que la aprobación representa una victoria política para el Gobierno, pero anticipan que el debate social y judicial continuará en los próximos meses debido a la sensibilidad del tema.
