Concejal defendió a diputados salteños involucrados en la visita a genocidas
Ejerce como docente. Fue electo concejal de Juntos Por el Cambio en quinto lugar y debe renovar su banca en 2025. Se borocotizó antes de asumir por segunda vez, apoyando y haciendo campaña abiertamente por Javier Milei. Hoy defiende a los libertarios Carlos Zapata y Emilia Orozco, y sin ningún tipo de prueba acusa a los medios de montar una campaña en contra de los legisladores que arrasan con los derechos conquistados durante décadas por los argentinos, y que naturalizan los crímenes de lesa humanidad.
Se trata de Pablo López, homónimo del ex legislador del PO, pero en las antípodas de su pensamientos, ya que el edil representa hoy a la ultraderecha recalcitrante, aún proviniendo de una familia dedicada a la docencia.
Sus 5 minutos de fama semanales por sesión se dan agraviando al oficialismo municipal o provincial, en este caso en la defensa innecesaria de la misma Emilia Orozco que justificó y convalidó abiertamente la visita de diputados y senadores nacionales a los genocidas condenados tras la última dictadura militar, y en un contexto de un pobre trabajo legislativo, al que López al igual que Orozco accedieron por arrastre o sello partidario y sin ningún, o poco mérito individual.
A Orozco, lo une el rechazo por su lugar de pertenencia, y una posición hasta extraña y poco contundente en relación a la educación pública, a la que la primera accedió y de la que el actual edil ejerce defensa, siempre y cuando pueda dejar afuera al gobierno nacional, que entre otras cosas fue el responsable de recortar los fondos del incentivo docente, que la Provincia tuvo que reestablecer con dinero propio.
Con la misma liviandad con la que minimizó la visita a genocidas de los integrantes de su espacio nuevo, y de lo que nada dijo, López aseguró en plena sesión, y sin un solo elemento probatorio que respalde sus dichos, en lugar de solidarizarse con familiares de víctimas del Proceso Militar, que hay un «despilfarro de dinero destinado a crear fakenews en redes sociales en contra de la Libertad Avanza”.
Quizás la única explicación posible a la falta de empatía y a los disvalores imperantes, sea que López busca asegurar su continuidad en medios a través del escándalo, como lo hace de forma permanente su nuevo espacio político. O bien, va articulando el más alto grado de «chupamedismo» para tratar de no quedar en la cola de la lista, y poder llegar más holgado a la elección de 2025.
